Bajo la guía de la famosa repostera Astrid Gutsche –esposa del chef Gastón Acurio–, una enviada de Viajes se adentró en tierra peruana para descubrir la Ruta del Cacao. Las plantaciones, el trabajo de las comunidades y las mejores chocolaterías de Lima y Tarapoto. Una aventura a puro sabor.
Fuente: www.clarin.com
Por: Raquel Rosemberg
El cacao fue uno de los grandes aportes que América regaló al mundo. Proviene de un árbol, el theobroma cacao , que significa “alimento de los dioses”. Hasta hace poco se ignoraba con certeza el lugar exacto de su cuna. La mitología y las leyendas lo ligaban a mayas y aztecas. Sin embargo, según las últimas investigaciones, las coordenadas cambiaron: hoy muchos afirman que el cacao es originario de la zona amazónica y que desde allí se difundió hacia Centroamérica, donde su uso fue más extenso.
En un comienzo fue bebida, primero ceremonial y luego popular. Era tan apreciado por las civilizaciones prehispánicas que al sentido divino le agregaron valor terrenal: convirtieron a las semillas en dinero y, luego, en bocado sensual, calentándolas al sol, moliéndolas y mezclándolas con agua y otros ingredientes, jamás dulces. Lo goloso del asunto llegó con la conquista. Los españoles le sumaron azúcar, vainilla y canela, y más tarde los suizos le agregaron leche. Pero para unos y para otros, el chocolate fue y es especial. Se sabe que provoca efectos parecidos a los del enamoramiento y no es bocado para indiferentes.
Desde hace un tiempo, el cacao de América Latina recobró su esplendor. Se han descubierto varietales de sabores increíbles que triunfan en el mundo. Astrid Gutsche, la “dama del chocolate”, como se la conoce –y esposa del aclamado chef Gastón Acurio–, nos invita a recorrer los terruños cacaoteros en Perú. Astrid cuenta que, además, este cultivo forma parte del movimiento que propone a la cocina como arma social: en grandes regiones donde hasta hace muy poco tiempo se cultivaba coca, ésta fue sustituida por el cacao.
Recorrer la Ruta del Cacao es adentrarse en una aventura de sabor, con paisajes verdes, de montaña y mucha agua, en los que siempre hay personajes reales, con historias de vida que hacen del viaje una experiencia única.
El árbol de los dioses
Antes de emprender la travesía, hay que saber que el theobroma cacao es un árbol que comienza a florecer a partir del quinto año, es totalmente productivo en el décimo año y vive de 25 a 30 años. Cuando se abre su fruto, un cabosse , en su interior se encuentran de 25 a 50 semillas, unidas por una “placenta”. Este árbol requiere una humedad constante junto a una temperatura media anual de 25°C, condiciones que remiten a su cuna y, al igual que otros cultivos, el cacao también ofrece diversos ecotipos. Todos poseen distintas características y matices que se descubren al catarlos.
Desde Lima se puede partir hacia diferentes puntos del país para descubrir la historia del cacao. La región de San Martín, Piura –en el límite con Ecuador–, la zona de Cusco y el Valle del Marañón.
Optamos por llegar a Tarapoto, la capital de la “ceja de selva” (también conocida como selva alta o selva de montaña). Está ubicada en la región San Martín, en el norte de Perú, uno de los lugares originarios del cacao donde hoy se cultivan diversos tipos, muchos de ellos orgánicos.
De la historia de la ciudad podemos decir que, perseguidos por los incas, los chancas se movilizaron hasta la zona de Lamas. Buscando alimentos, bajaban al valle de Tarapoto, territorio de los cumbazas. Esa fusión de etnias, base del desarrollo socio-económico de la región, se aprecia en Tarapoto.
U na visita obligada son los mercados de la ciudad, donde además de ver diversos cacaos, podrá asombrarse con frutos de nombres exóticos, colores y sabores, hojas, ajíes, pescados, carnes, cecinas (corte de cerdo o vaca), yuyos para todo tipo de males y mucho más.
En los alrededores de los mercados y también en la esquina de la plaza central de Tarapoto, suelen vender artesanías como instrumentos musicales, cerámicas y telas bordadas.
Si después del paseo por los mercados quiere probar lo mejor de la cocina amazónica, vale la pena parar en Patarashca Restaurante (www.lapatarashca.com). En los fuegos, Elia García de Reategui incluye los frutos de la zona y todas las partes del cacao. Su cebiche de langostinos de agua dulce con pulpa de coco y cacao, los juanes de diferentes rellenos (bollitos que se preparan tradicionalmente para San Juan), los pescados, las costillitas de cerdo ahumadas al cacao, las tartas de cacao y quinoa, entre otros, son deliciosos. Además, se pueden solicitar cursos de cocina típica de la región, con degustación incluida.
Mientras come, consulte a César Reategui del Aguila, esposo de Elia, es un experto guía: organiza paseos por las rutas del cacao y, además, brinda hospedaje.
Pegado al restaurante está el café cultural Suchiche, de Cindy Reategui García, hija de Elia. Aquí se pueden probar cafés orgánicos de la zona, tragos y jugos con frutas selváticas y piqueo. Por las noches hay música (www.facebook.com/pages/suchiche-cafe-cultural).
Para calmar las altas temperaturas amazónicas, se impone pasar por la heladería Fruta y Café Misión (heladeriafrutaycafe.blogspot.com). Su propietaria, María Elena Achuy, prepara helados con frutas de la región que ella misma cultiva. Hay de cacao, lúcuma, camu camu, guanábana, mandarina, majambo.
Para observar el proceso de elaboración del chocolate, se puede llegar a La Orquídea, donde le explicarán cada paso; luego, podrá probar y comprar (www.orquideaperu.com).
Otra opción para cargar las valijas de dulces recuerdos es pasar por Exotic Chocolate, en la plaza de Tarapoto: elaboran trufas tradicionales y otras exóticas, como las de ají charapita (www.exoticchocolatier.com).
La ciudad funciona como punto de partida para poder realizar diferentes circuitos vinculados al cacao que, a la vez, pueden matizarse con actividades de aventura, el descubrimiento de bellos paisajes y hasta encuentros místicos y limpiezas espirituales a cargo de chamanes.
Lluis Dalmau, un ingeniero industrial catalán llegó hace 20 años a la zona para investigar cultivos como la chonta (palmera). El Amazonas lo atrapó, se quedó y abrió tres hoteles diferentes desde los que se pueden contratar paquetes turísticos para recorrer rutas que abarcan productos como el cacao, el café y hasta el tabaco. Recomienda animarse a los toures fluviales y dejar para el final la visita a las cataratas de Gocta, uno de los saltos de agua más altos del mundo.
Las excursiones propuestas por Lluis y otros operadores son muchas. Requieren llevar ropa fresca, calzado cómodo, impermeable, protector solar y, fundamental, repelente de insectos.
Varias rutas, diversos cacaosDesde Tarapoto emprendemos nuestra primera ruta, la ruta Pucalpillo, donde encontraremos cultivos y guías de la Cooperativa Agraria Cacaotera Acopagro –con sede en la ciudad de Juanjuí, a orillas del río Huallaga–, creadores de los chocoproductos: cereales con cacao (arroz, trigo y maíz), plátano y hasta jabón de chocolate. Los aventureros podrán acercarse hasta las cataratas El Breo, el torrentoso río Huallaga y el Parque Nacional del Río Abiseo. Con mucho repelente, hay quienes se animan a acampar en la selva.
Si se quiere seguir profundizando en cacaos, la propuesta es navegar dos horas por el río Huallaga, hasta Sanambo, en el Alto Huayabamba, parte de la provincia de Mariscal Cáceres.
Desde Juanjuí también puede llegar a la comunidad Alto el Sol, que trabaja a partir de un cacao orgánico delicioso. Allí podrá recorrer el vivero comunal, parcelas demostrativas y participar de los procesos de producción en el campo, desde la poda a la cosecha. Enseñan a cortar el fruto, partirlo a punta de machete y a degustar la pulpa de cacao, un sabor diferente.
A 45 minutos de Tarapoto, la ruta Chazuta es especial. Agrupa a comunidades comandadas por mujeres. Las más conocidas son trece damas, que fundaron la asociación Mishki Cacao. Están a cargo de todo el proceso –desde la plantación–, y lo hacen cantando: separan las semillas, las limpian y también elaboran bombones, coberturas, mermeladas, jaleas y tabletas. Lideradas por Aylin Quinteros, se plantaron frente al mundo para ayudar a sus esposos campesinos y comprobaron que eran excelentes administradoras. Entonces, tomaron las riendas del proyecto.
Desde allí, se impone visitar a los ceramistas nativos de Wasichay (pedir el certificado de compra, puede ser requerido en los aeropuertos peruanos). O, siguiendo el aroma del cacao, se puede tomar una embarcación y navegar por el río Huallaga, para conocer las plantaciones de cacao de la isla Shilcayo.
A menos de una hora de Tarapoto, en la ruta Lamas los agricultores forman parte de las comunidades nativas lamistas. Conservan sus costumbres, vestimenta, idioma (el quechua lamista). Los más conocidos son los de la cooperativa Oro Verde, la más grande del Huallaga. Las visitas a parcelas de cacao comenzaron a incluirse como atractivo turístico, armando una de las rutas del cacao más interesantes de la zona. Para entender más acerca de este cultivo hay que llegar hasta la parcela del ingeniero Hidérico Bocangel, la finca Ecoperlacha. Allí Hidérico cultiva más de 15 variedades de cacao criollo, en un circuito de tres hectáreas. Los visitantes pueden ver –y probar– los diferentes tipos de granos de cacao en su forma original.
Aventura en clave verde
Además de adentrarse en el mundo del cacao, en los alrededores de Tarapoto hay muchos sitios para conocer, disfrutar del entorno y practicar actividades de aventura.
Sobre la margen derecha del río Huallaga, el Lago Sauce –espacio de piscicultura– ofrece una franja costera rodeada de centros turísticos. Es ideal para realizar avistaje de aves –garzas, sachapatos, águilas, aves pescadoras, entre otros–, anfibios y reptiles.
En las orillas hay zonas de recreación –La Sirena, La Cabaña, Puerto Vista Alegre, Puerto Patos, Las Hamacas, Laguna Azul, Izo–, que pueden recorrerse en canoas, botes a remo o en deslizadores con motores fuera de borda.
Los Rápidos o “Malos Pasos del Chumia y Vaquero” –entre Shapaja y Chazuta– es zona de pesca, sobre todo en época del “mijano”, típico de los ríos de la selva entre julio a agosto, cuando los cardúmenes van corriente arriba para reproducirse. Además, los que practiquen canotaje estarán a sus anchas.
Otro lago, el Lindo, se destaca por sus aguas cristalinas: la abundante vegetación que lo rodea se refleja claramente en el agua. Sin embargo, no es sólo esto lo que llama la atención de los visitantes. Hay un fenómeno aún más singular: del espejo de agua sobresalen copas de árboles –atrapados al conformarse la represa– con nidos de aves incluidos.
En busca de baños termales, se puede llegar a Chazutayacu. Las aguas subterráneas afloran en un cerro de pendiente abrupta. La temperatura de sus aguas que tienen alto contenido de azufre, alcanza los 40º C. Los baños termales de Achinamiza se destacan por su contenido de nitrato ferroso y azufre.
Para los que quieren aguas, pero no quietas, las cataratas de Tununtunumba conforman una caída de agua de más de 40 metros de alto, con 3 saltos de agua, que provocan un sonido especial, de ahí su extraño nombre. En la parte baja, en los remansos, es posible darse un baño.
Mucho más cerca de Tarapoto, a las cataratas de Huacamaillo se accede a pie por el cauce de una pequeña quebrada del río Cumbaza. Aquí abundan los helechos y las orquídeas.
Las cataratas de Ahuashiyacu están en el Area de Protección del Cerro Escalera. Caen en un pozo de unos 12 metros de ancho, y permiten tomar un agradable baño. Ubicadas en zona selvática, en el camino se pueden observar mariposas, aves e insectos. Desde allí se puede visitar una plantación de café y los cultivos tropicales, en el sector de Urawasha.
Otra opción: las cataratas de Pucayaquillo, a las que se aconseja llegar caminando, a través de la selva, por lo hermoso de sus vistas.
De regreso en Lima
Es hora de volver de Tarapoto y Lima es una escala obligada. En la llamada “Ciudad de los Reyes”, mientras uno se pierde entre las calles del centro histórico, de arquitectura colonial, y se descubren las marcas de la cultura inca y la preinca, se impone disfrutar de su gastronomía. En los buenos restaurantes, como Astrid & Gastón, Casa Moreyra, Maido, Central, La Mar, Ik, Fiesta y Maras encontrará postres preparados con alguno de los cacaos nacionales.
¿Chocolaterías y pastelerías? Además de Melate –la de Astrid–, vale la pena visitar Xocolatl, de Giovanna Maggiolo (Manuel Bonilla 111, Miraflores), donde se organizan interesantes catas de chocolate y pisco. También pase por Eggo, de Renato Peralta, donde podrá probar panes de chocolate, pastelería y postres, además de comprar Cacaosuyo, un chocolate increíble (Tahití 175, La Planicie).
Las rutas del cacao peruano nos llevan por selvas, ríos, pueblos desconocidos y ciudades antiquísimas. Caminos que se recorren saboreando un buen chocolate, uno de esos bocados que enamoran e invitan a volver por más.
IMPERDIBLES
En Perú hay varias zonas que invitan a conocer el mundo del cacao.
Cusco: en la zona del cacao chuncho, en el Cusco, crece este cacao criollo, el de mayor demanda en el Perú, de corteza amarilla y sabor intenso. Se caracteriza por su pureza y su fino aroma. Su sabor frutado recuerda a los frutos de la zona, que se destaca por su variedad de cítricos y nueces. El maestro chocolatero francés Stephane Bonnat elaboró una barra de chocolate sobre la base de cacao chuncho con el que obtuvo el primer lugar en los European Gold Awards de 2013.
Piura: en el norte del Perú, Piura ofrece una selección especial: la del cacao blanco. Este cacao blanco peruano es reconocido mundialmente por sus características propias de cacao fino y por un aroma singular. Comienza con unas notas afrutadas, cítricas, de limón o mandarina, para después acentuarse en lo floral y pasar a matices de frutos rojos, nuez y avellanas, aromas que afloran al elaborar este chocolate.
Valle del Marañón: otra ruta para descubrir el cacao lleva al Valle del Marañón, entre las cadenas occidental y central de la cordillera de los Andes. Allí se encuentra un cacao que atrajo viajeros famosos, como el chef Anthony Bourdain, que llegó en busca “del mejor chocolate en el mundo”. Ese cacao tiene nombre y apellido: Don Fortunato Colala, un productor nómade de Jaén, Cajamarca, que se trasladaba con sus gallinas y un árbol de cacao –para darse sombra en las paradas–, hasta que unos investigadores analizaron el fruto y le hablaron de su valor. Hoy, con su nombre se conoce a uno de los mejores cacaos del mundo.
EL MIRADOR
El valor del cacao peruano
Astrid Gutsche
Nacida en Alemania, es una de las grandes reposteras de Perú.
Quiero que este chocolate se conozca y se consuma dentro y fuera de Perú. Investigo los varietales peruanos con largas travesías por costa, sierra y selva. Cuando pruebo un trocito de chocolate, sé que en ese bocado hay un productor, una parcela, un terruño, algo que hace que cada uno sea único. Además, el cacao peruano –como otros productos– es clave para promover el desarrollo social de las zonas cacaoteras reemplazando, en muchos casos, el cultivo de la coca y la violencia. En cada viaje, contacto a agricultores con compradores, luchando para que les paguen el precio justo, porque conozco a cada uno de ellos. Detrás de cada grano de cacao hay una historia de vida.
Otra de mis luchas es lograr que el buen chocolate se consuma en Perú. Para lograrlo, abrí Melate, una chocolatería en Lima que no tiene puertas ni vitrinas exóticas. La monté con una atmósfera controlada, para que los chocolates se mantengan a la temperatura adecuada. Hay tentadoras tabletas o “combinados” con sabores tradicionales y otros autóctonos como ají amarillo, muña, sacha inchi, maracuyá, ajonjolí, shot de pisco, entre muchos. Los invito a recorrer las rutas del cacao peruano.
MINIGUIA
Cómo llegar
LAN vuela desde Buenos Aires hasta Tarapoto, con escala en Lima, por $ 12.472 (www.lan.com).
Dónde alojarse
Tucan Suites, a 5 minutos del centro de Tarapoto (wwwtucansuites.com), desde 269 soles (US$ 95) la habitación doble. Para quien busca mayor inmersión en el paisaje natural, Puma Rinri Lodge es un albergue ecológico a 30 km de Tarapoto y a orillas del río Huallaga. La doble cuesta 229 soles, US$ 81 (wwwpumarinri.com).
Atención
Llevar repelente de insectos, ropa fresca y cómoda, protector solar y sombrero.
Conviene beber agua embotellada.
Antes de contratar un “motocarro” averigüe la tarifa del viaje que quiere realizar.
Dónde informarse
www.peru.info
www.sanmartin.com
Asociación de productores de cacao del Perú: www.appcacao.org
La información contenida en esta web, tiene carácter informativo y en ningún momento sustituye a la que le haya sido administrada por su médico o reemplaza la consulta médica. En caso de cualquier duda o aclaración, consulte a su médico
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lunes
martes
Comer en la calle
Panchos y choripanes a la cabeza, son gustos que pueden costar caros a la salud cuando son de venta callejera, en general muy alejada de los controles de higiene.
Por: Yamila Meneses
En la ciudad de Buenos Aires funcionan 6.250 puestos que representan un 2-3% de los 250.000 puestos de ventas de alimentos, y sólo hay 40 carritos que tienen una habilitación otorgada por el gobierno porteño. Los puestos venden panchos, hamburguesas, garrapiñadas, choripán, morcipán,
parrillada, sándwiches, frutas, verduras, legumbres, algodón de azúcar, golosinas y hasta locro. Esta presencia, ya convertida en parte del paisaje de la Ciudad, renueva algunas preguntas que trataremos de responder aquí:
No sólo desde la venta ilegal, sino también desde la ocupación indebida del espacio público, es un problema el comercio de alimentos de los que no se tiene certeza que cumplan las Buenas Prácticas de Manufactura.
Dentro de los problemas más importantes que tenemos con ellos es que no se puede ver una fuente de agua potable, hay falta de higiene, y muy importante: faltan equipos que permitan mantener la cadena de frío.
Por eso, no tendríamos que comer en puestos de panchos por: la falta higiene de esos lugares, de sus utensilios y, entre otras cosas, de las manos del empleado que con la misma mano que vende el pancho, cobra el dinero.
Además, las salchichas pueden permanecer horas dentro del agua sin circulación, acumulándose una capa de grasa en su superficie. Muchas llegan a reventarse (ruptura de la tripa) y las bacterias que se van generando en esa suerte de “caldo de salchichas” ingresan al alimento. Si tenemos un sistema inmunológico deficiente, corremos el riesgo de contraer enfermedades.
Además, los paquetes de salchichas se mantienen en conservadoras con hielo que se derrite debido a la exposición, y los aderezos son fraccionados, en muchos casos en recipientes con cucharas de uso público.
Se suma la falta de higiene personal en los comerciantes, los cuales no cubren su cabello con cofia o gorra y/o lo mantienen recogido, y en el caso de mujeres, atienden utilizando anillos, y uñas largas y pintadas, pudiendo contaminar con la suciedad de las uñas los alimentos que son manipulados.
Cuidado con el choripán
Cuidado con el choripán
En la Costanera, por ejemplo, debemos observar si la parrilla donde se preparan los choripanes se encuentra limpia, o si el personal la limpia con frecuencia. Además, hay que fijarse si la persona que nos atiende tiene uniforme limpio, cabello recogido, sin anillos, pulseras; y si tiene las uñas cortas y limpias.
Además, es importante ver si quien cobra es una persona distinta de quien sirve el choripán, y si, en caso de ser la misma persona, si ésta utiliza guantes descartables y con una mano reciba dinero, y con la otra sirve el choripán en una servilleta de papel o plato de plástico. Tiene que utilizar pinzas o utensilios limpios.
Otro detalle: que en la parrilla tenga separados los chorizos cocidos de los crudos, para evitar la contaminación cruzada (es la transferencia de microorganismos de una superficie a otra). Incluso, debemos observar si los chorizos crudos se encuentran colgados de ganchos a temperatura ambiente. Es muy común que las carnes permanezcan durante horas cocidas sobre las parrillas, acumulando bacterias.
Por último, hay que constatar que los aderezos o salsas, del estilo chimichurri, no se encuentren en frascos con aspecto sucio, aceite oscurecido, dado que es peligroso para nuestra salud. No olvidemos verificar si el choripán en su interior posee color rosado claro, porque indica que no fue cocido adecuadamente, y corremos riesgos de contraer bacterias como E. Coli O157H7 y Salmonella, entre otras.
Síntomas de intoxicación
Síntomas de intoxicación
Los síntomas que se perciben cuando estamos frente a una enfermedad transmitida por alimentos son fiebre alta, mareos, náuseas, vómitos, diarrea, calambres. Este problema afecta en especial el hígado, estómago e intestino. Incluso en organismos inmunológicamente más débiles o población de riesgo como embarazadas, ancianos, niños y bebés, pueden terminar con la muerte.
Y hay más...
Hemos conocido, por lo tanto, los peligros a los que nos exponen los puestos callejeros de panchos y choripanes. Pero nuestra ciudad tiene otros actores involucrados que son de suma importancia y que merecen una segunda parte de este artículo para ser tratados y son: los vendedores ambulantes que comercializan en los colectivos mercadería vencida, los vendedores de garrapiñadas que utilizan recipientes de cobre con azúcar quemada sin recambiar y con todo el humo del tránsito, los vendedores de tortilla y tortas fritas que comercializan en los puentes debajo de las autopistas o en las rutas, amasando sus productos con el humo y gases que despiden los vehículos, sin envasar y expuestos en parrillas con suciedad acumulada. Como ellos, hay muchos más por mostrarte para que cuides tu salud.
Aprendiendo a comer
Es imprescindible modificar la cultura alimentaria de los chicos de manera placentera. Eso sólo será posible con la colaboración de la familia. Aquí, una guía de consejos.
Fuente: www.clarin.com
Por Mónica Katz
La familia no siempre es capaz de estimular al intercambio afectivo. No hay padres perfectos ni familias de cuentos de hadas. Pero lo cierto es que todo lo que somos y hacemos depende de la interacción con nuestros mayores. Por eso, si se percibe que nuestro estilo parental no es el adecuado, vale la pena revisarlo. No es una idea descabellada recurrir a un observador objetivo que nos ayude a analizar nuestro estilo parental y a identificar dificultades. Se trataría apenas de tolerar la herida narcisista que implica reconocer nuestras debilidades para superarlas. Alguna vez leí que “cuando A comprende que su padre tenía razón, normalmente ya tiene un hijo que cree que A está equivocado”.
Por lo pronto, aquí van algunos consejos modelados en rasgos del estilo democrático:
-
La comida comienza al cocinar. Es sano y divertido incentivar a los
chicos para que ayuden a preparar comida, dado que les gusta imitar a
los mayores, que son sus modelos.
- Es esencial no focalizar en
los modales sino en los hábitos nutricionales saludables. Ya habrá
tiempo enseñarles protocolo y ceremonial.
- Conviene ofrecer menúes variados, pero no incluir más de tres alimentos por vez en los platos de los niños pequeños.
-
Mantener cierta regularidad en la estructura de las comidas (horarios,
lugares) aporta pautas culturales a los hijos y los prepara para la vida
social.
- Se puede lograr que los alimentos rechazados se
conviertan en preferidos ofreciéndolos de manera habitual en fiestas,
momentos especiales o en contextos emocionales positivos. Luego, los
chicos aprenderán a preferirlos por asociación. Si cuando un niño prueba
y acepta un alimento nuevo los mayores lo felicitan ese alimento
quedará reforzado y, con las repeticiones, se habrá aprendido a
preferirlo. Los niños aprenden a comer los alimentos disponibles.
Comenzar a introducir gradualmente nuevos alimentos les permitirá una
transición adecuada a la alimentación de los adultos.
- Para
comenzar a modificar la conducta de los chicos inapetentes o muy
selectivos, los padres deben acordar una estrategia consistente. Dado
que toda conducta exitosa se refuerza, si un chico logró atención por no
comer, seguirá absteniéndose de los alimentos. Frente al inapetente,
indiferencia, Ignorar las conductas negativas para que se extingan. El
niño comerá cuando comprenda que no se le ofrece reemplazo, ni durante
ni entre las comidas.
- Se debe preparar una única comida para
todos. Si un chico rechaza determinado alimento, no debe ser forzado,
pero tampoco es conveniente ofrecerle otra comida. Brindarle
alternativas solo agravará el problema. Ningún niño sano se desnutrirá
por saltear una cena.
- Los mayores deben ofrecer a los niños
alimentos variados, repetidas veces. Se requieren más de diez
exposiciones de cada alimento nuevo para aprender a preferirlo. Que los
chicos coman de todo sólo depende de la paciencia y vocación de sus
padres.
-Es crucial respetar la habilidad natural de los chicos
para controlar su porción. Los padres no deben ser intrusivos ni
controladores.
- No conviene restringir exageradamente a los niños
el acceso a las comidas ricas, pues los alimentos prohibidos se vuelven
más atractivos. Siempre que los alimentos nutritivos sean presentados
como medio para conseguir golosinas o postres, los chicos los preferirán
cada vez más. Para minimizar el “efecto postre” se puede ofrecer lo
dulce por medio de una secuencia temporal específica y un discurso
adecuado. Por ejemplo: “almorzamos, y luego de descansar o jugar comemos
el postre” en lugar de “si no comés, no hay postre”.
- Si un
chico se atraganta y sufre un ahogo con algún alimento, lo rechazará y
desarrollará aversión por ese producto. Para superar ese reforzamiento
negativo se deberá ofrecer aquel alimento con cuidado y respeto en
repetidas ocasiones en pequeñas porciones.
(*) La doctora Mónica
Katz es médica especialista en nutrición. Actualmente se desempeña como
coordinadora del Grupo de Trabajo de Obesidad en la Sociedad Argentina
de Nutrición, y dirige la carrera Medico Especialista en Nutrición con
Orientación en Obesidad y numerosos cursos de posgrado en la Universidad
Favaloro. Hace un mes presentó su nuevo libro "Somos lo que comemos,
verdades y mentiras de la alimentación", de editorial Aguilar.
La importancia del desayuno
La comida más importante del día y un aliado del proceso educativo
Por Esteban Carmuega
De las cuatro o cinco comidas en las que la mayoría
de las culturas distribuyen la ingesta diaria, probablemente el desayuno
sea la más variable tanto en su frecuencia como en su composición.
Mientras en algunas culturas el desayuno es la comida
principal del día, tanto por los alimentos que lo componen como por su
valor social, en otras es apenas un trámite antes de comenzar la
jornada.
Desde una perspectiva fisiológica, es la comida más
importante del día porque interrumpe el período de ayuno de la noche,
tal como queda expresado en la raíz del nombre tanto latino como
anglosajón (quebrar o romper el ayuno).
En los niños es más valioso aún, porque al tener un
cerebro proporcionalmente más grande que los adultos son más
dependientes de la glucosa de los alimentos.
Por ello se ha demostrado que los escolares que
desayunan mejoran su capacidad de atención, memoria de corto plazo,
fluidez verbal, pruebas matemáticas, desempeño físico; desayunar también
favorece la asistencia y la permanencia en la escuela, así como algunos
indicadores de rendimiento educativo global.
Sobre todos estos aspectos existe evidencia científica
en el mundo y en nuestro país han sido objeto de investigación por el
Cesni en las últimas dos décadas.
De allí que muchos pensemos que los programas de
desayuno escolar y en las colonias de verano deberían considerarse parte
integral de la inversión educativa que contribuye con el objetivo de
brindar iguales oportunidades al impedir que los efectos deletéreos del
ayuno (más frecuente en los niños de los hogares más vulnerables) puedan
interferir con el proceso formativo.
La leche escolar (denominada en sus orígenes copa de
leche) es uno de los programas con más historia en nuestro país y que ha
sido muy bien reglamentado en su composición por el Programa Nacional
de Seguridad Alimentaria.
Es una evidente oportunidad para fortalecer el hábito
del consumo de lácteos, que sabemos que es inadecuadamente bajo en más
del 80% de los niños a partir de los cinco años de edad, momento en el
que la incorporación de calcio es crítica para el desarrollo óseo.
Pero, más allá del aporte de calcio, los desayunos
escolares pueden ser una herramienta muy efectiva -con una adecuada
fortificación- para la prevención de deficiencias de micronutrientes
que, como en el caso del hierro, afectan gran parte de nuestra población
infantil y que pueden comprometer el desempeño escolar.
A estos beneficios se suman algunas observaciones
recientes que resaltan su posible papel en la prevención de la obesidad.
Un estudio colaborativo de la Organización Mundial de la Salud,
realizado en niños de 41 países, demostró que los escolares que
desayunan tienen un menor riesgo de padecer obesidad. Otras
observaciones confirmarían estos hallazgos.
Se ha dicho que el desayuno es la comida más importante
del día, y para los niños en edad escolar existen fundamentos para
afirmar que además es un importante un aliado del proceso educativo.
Desayuno infantil: jugar para aprender sobre la buena nutrición
Muchos chicos inician el día con snacks y gaseosas; un grupo de nutricionistas ensaya estrategias novedosas para cambiar hábitos
Por Fabiola Czubaj
Desde hace años, el desayuno de los chicos es motivo
de preocupación entre los especialistas. Una encuesta de la Asociación
Argentina de Dietistas y Nutricionistas constató, en 2007, que el 90% de
los escolares desayuna mal y no por problemas económicos, sino por
falta de tiempo. Dos años después, luego de una evaluación
antropométrica del estado nutricional de los chicos y las embarazadas,
el Ministerio de Salud de la Nación recomendó "reforzar el hábito del
desayuno".
Con esta inquietud en mente, un equipo de
nutricionistas del sistema de salud público de San Isidro ideó un
programa en el que a través de distintos juegos tratan de enseñar buenos
hábitos. Antes, les preguntó a alumnos de cinco escuelas del partido
qué desayunaban habitualmente. Las respuestas los dejaron boquiabiertos.
Las opciones, que parecían más comunes que lo que reflejan las
encuestas nacionales, incluían gaseosa, jugo sintético o chizitos
a las apuradas camino al colegio. "Pudimos ver que alrededor del 86%
desayuna, pero que sólo el 45% tiene el hábito de hacerlo con leche o
yogur", comentó la licenciada en nutrición María Victoria Azpiazu, que
coordina la iniciativa en las colonias de verano."Cuando cruzamos el resto de la información, observamos que en la práctica esos chicos estaban desayunando con mate cocido, agua o gaseosa. En muchos casos, a la noche comían un yogur, lo que no es una cena para esa edad", agregó Azpiazu.
En las colonias de verano de los seis campos municipales de deporte de San Isidro, unos 3000 chicos de más de 4 años aprenden a desayunar jugando. Y lo hacen sin parar de divertirse, sobre todo los más chiquitos.
Una ludoteca nutricional
Ayer, en el Campo Municipal de Deportes N° 1 de Beccar, un grupo de once estudiantes avanzados de nutrición les recomendaban a un grupo de 40 chicas de 10 años dejar para "de vez en cuando" las facturas, las galletitas dulces, los alfajores o el dulce de leche con manteca, por ejemplo. "¿Y están comiendo frutas en el desayuno?", les preguntó una estudiante. La mayoría se hizo oír en la cancha techada del predio: "¡Sí!".Claro que no era la primera visita del equipo. Los casi 800 chicos de entre 4 y 14 años que concurren sólo a la colonia en ese campo ya habían aprendido en apenas 15 minutos de juego algunos consejos para desayunar mejor. Los juegos los elaboran los distintos grupos de estudiantes que realizan sus prácticas en el Hospital Central de San Isidro. "Ya tenemos una ludoteca con más de 38 juegos y obras de teatro educativas", contó Azpiazu, que desde el hospital trabaja en red con las licenciadas en nutrición Encarnación Mota Moreno, que dirige el Centro de Salud Diagonal Salta, y Luciana María Pollavini, a cargo del Centro de Salud San Isidro Labrador.
"Lo que más vemos en los chicos es obesidad y sobrepeso. En los adultos ya aparecen la hipertensión, la diabetes y la dislipemia, así que lo más importante es trabajar en la prevención", dijo ayer Azpiazu, que dirige el Programa de Alimentación Saludable de la Subsecretaría de Salud Pública local, mientras a unos pocos metros su equipo esperaba la señal para empezar a jugar con unos 45 inquietos y escurridizos pequeños de 4 y 5 años.
"¡Arranquen, arranquen!", indicó Azpiazu, y los especialistas comenzaron su tarea. Sentados en el piso, en cuatro rondas, los chicos recibieron dibujos de todo tipo de alimentos: frutas, leche, pan, torta, yogur, medialunas, copos de cereal y queso, entre muchos más.
Ya estaban listos para jugar al "baile del desayuno", en el que luego de escuchar una consigna los chicos que tienen las imágenes de los alimentos mencionados tienen que levantarse y correr alrededor de la ronda.
"Hoy me desperté y antes de ir a la colonia mi mamá me preparó la leche con copos de cereales", fue la primera consigna. Antes de terminar de pronunciar la palabra "copos", los chiquitos que tenían los dibujos de la leche y los copos se levantaron como si tuvieran resortes y empezaron a correr con el aliento del resto del equipo. Y así siguieron, mientras no paraban de reírse e identificar los alimentos sin equivocación.
El final fue lo que más disfrutaron: "Desayunamos con lácteos, frutas, cereales, tostadas, mermelada...", y todos los chicos terminaron corriendo en ronda a pura carcajada.
Luego, llegaron las chicas de entre 8 y 10 años, que jugaron a la carrera de mozos. La primera debía correr con una bandeja hasta una pila de productos y debía "servir" el desayuno ideal con un lácteo, un cereal y una fruta. Ganaba el equipo más rápido. El silbato anunció el inicio del juego y de pronto Nahiara (8) se tomó su tiempo: "Tardé porque no sabía qué elegir. Puse uvas, leche y copos de cereal", contó después a LA NACION.
"Estas actividades les cambian la manera de pensar en la alimentación y hasta son motivo de conversación en casa", comentó Roxana Simcic, directora de la colonia del centro de deportes de Beccar. Y el jefe del campo, Guillermo Santamans, agregó: "Se van con la idea de consumir agua, frutas y verduras en las cinco porciones diarias. Me pasó con mi hijo de 8 años, que va a la colonia de otro campo".
Qué dicen las guías alimentarias
Fueron preparadas por nutricionistas argentinosBebidas
Se sugiere ingerir todos los días una importante cantidad de líquido, particularmente agua
Dulces y salados
Los especialistas subrayan que hay que disminuir el consumo de azúcar y sal
Un poco de todo
Se recomienda comer una amplia variedad de carnes rojas y blancas, retirando la grasa visible, y consumir variedad de panes, cereales, pastas, harinas, féculas y legumbres. También frutas y verduras de todo tipo y color
Lácteos
Ingerir todos los días leche, yogures o quesos. Es necesario en todas las edades
Diálogo
Aprovechar el momento de las comidas para el encuentro con otros.
Del editor: por qué es importante.
Los hábitos, si se adquieren en la niñez, se mantienen de por vida, ayudan a cuidar la salud y a evitar males crónicos.
Los hábitos, si se adquieren en la niñez, se mantienen de por vida, ayudan a cuidar la salud y a evitar males crónicos.
viernes
“La cocina es algo mucho más serio de lo que la gente cree”
Ramiro Rodríguez Pardo: “La cocina es algo mucho más serio de lo que la gente cree”
Todos los días a las 10 de la mañana, el elgourmet.com vuelve a emitir capítulos del recordado programa de cocina “Gatopardo”, con Gato Dumas y Ramiro Rodríguez Pardo. En esta entrevista Ramiro habla de cocina, recuerda las épocas en que trabajaba con el Gato Dumas, y explica porqué no mira programas de cocina en televisión
| Ramiro Rodríguez Pardo y el Gato Dumas, cuando formaban una legendaria pareja de cocineros en televisión |
C: ¿Qué valor tiene la comida para vos?
RAMIRO: Es la columna vertebral de la vida y abarca todos los
aspectos del ser humano, hasta tiene que ver con el humor. Además, es el
principal factor de placer porque empieza en la panza de mamá, que nos
alimenta. Los demás placeres nos van abandonando a lo largo de la vida.
Esta profesión va mas allá de un plato rico, bien sacado. Hoy la cocina
va por una mejor alimentación.
C: ¿Eso te pasa a vos en tu cocina?
RAMIRO: Eso pasa en el mundo. Trasciende las cocinas particulares.
Las distintas mutaciones que el hombre ha tenido a lo largo de los
siglos dieron como resultado un hombre más fuerte, más sano, más sabio.
En los últimos 50 años, la mente humana se desarrolló más que en los
últimos 500 años, en todas las áreas. La alimentación en Occidente fue
mejorando s por eso las últimas tres generaciones han producido
milagros en cuanto al desarrollo de todo tipo de ciencias. Cuando
Occidente se alimentaba mal, se produjeron la mayoría de las
enfermedades que conocemos, como el ácido úrico, diabetes, colesterol…
C: Pero sigue siendo un flagelo en muchos lugares, como en Estados Unidos…
RAMIRO: Ellos sí, tienen todas las enfermedades de la mala alimentación. Es que la obesidad trae muchos problemas.
C: ¿Cocinás en tu casa?
RAMIRO: Siempre. Nunca me canso de cocinar. Es mi pasión, me hace
feliz y me conecta con el mundo de la creatividad, la química, el sabor,
el aroma, el placer de cocinarle a alguien.
C: ¿Hacés las compras?
RAMIRO: Claro. Tengo mis proveedores de años. Pero también voy a los mercados, a la frutería y elijo las frutas que llevo.
C: ¿Sabés cuánto gastás al mes en comida?
RAMIRO: No tengo idea, ¡nunca hice esa cuenta! Por otra parte, comer
bien no pasa por la plata, mucho menos alimentarse bien porque
generalmente las cosas que más cuestan son las que menos alimentan. La
cocina mediterránea fue elegida por las Naciones Unidas como patrimonio
de la humanidad porque es la más sana. Se basa en seis ingredientes:
oliva, vino tinto, cereales, pescados y mariscos y todas las liliáceas
(ajos, cebollas, entre otras). Después incorporaron el cordero. Grecia
tenía un menú que partía de ahí y para sus olimpiadas, a los que
competían, les duplicaban la dieta. Cuando Grecia es invadida por el
imperio turco-otomano, el imperio trae su cocina, más tirando a árabe,
entonces enriquece la cocina griega. Así se fue enriqueciendo
sucesivamente. Es la más sana, la más rica y la que más alimenta.
C: ¿Qué cosas no faltan en tu despensa?
Recetas para fin de año
Pavo
Ingredientes
1 taza de mostaza de Dijón
3/4 taza de aceite de oliva
1/2 taza de perejil picado
1/4 taza de jugo de limón
2 cdas. de ralladura de limón
1 cda. de tomillo fresco picado
1 cda. de salvia fresca picada
1 pavo de 8 kg
2 tazas de caldo de ave
3/4 taza de aceite de oliva
1/2 taza de perejil picado
1/4 taza de jugo de limón
2 cdas. de ralladura de limón
1 cda. de tomillo fresco picado
1 cda. de salvia fresca picada
1 pavo de 8 kg
2 tazas de caldo de ave
Preparación
- Procesar los siete primeros ingredientes y reservar 1/2 taza de la mezcla.
- Distribuir el resto entre la piel y la carne del pavo, especialmente por la parte de las pechugas y las patas.
- Colocar el pavo en una asadera con rejilla y esparcirle por encima la 1/2 taza restante.
- Volcar en la asadera 1/2 taza del caldo; cubrir con papel aluminio el pavo, para que se cocine sin dorar; y hornear moderado calculando media hora de cocción por cada kilo de peso del pavo (4 horas).
- Seguir rociando de tanto en tanto la carne con el resto de caldo y los jugos de cocción.
- Y pasadas 3/4 partes del tiempo de cocción, retirar el aluminio para que se termine de dorar.
Guarnición del pavo (8 porciones)
Ingredientes
4 zanahorias
2 cebollas
1 morrón rojo
3 ramas de apio
2 latas de choclo
400 g de arvejas
4 fetas de pan lactal
aceite de oliva, c/n
sal y pimienta, a gusto
2 cebollas
1 morrón rojo
3 ramas de apio
2 latas de choclo
400 g de arvejas
4 fetas de pan lactal
aceite de oliva, c/n
sal y pimienta, a gusto
Preparación
- Cortar zanahorias, cebollas, apio y morrón en brunoisse o cubos bien pequeños.
- En una sartén poner un chorro de aceite y rehogar las verduras.
- Cuando se hayan ablandado incorporar el choclo, las arvejas, salpimentar y cocinar unos minutos más.
- Cortar el pan lactal en cubos de 1 cm; distribuirlos en una placa; rociarlos con aceite; y dorar en horno moderado hasta que se tuesten.
- Retirar y mezclar con el rehogado de verduras tibio.
- Servir junto al pavo.
Chutney de mango
Ingredientes
6 Mangos
1 cda. de sal gruesa
agua tibia, c/n
1 y 3/4 taza de azúcar
2 y 1/2 taza de vinagre de manzana
1 cdita. de jengibre rallado
agua tibia, c/n
1 y 3/4 taza de azúcar
2 y 1/2 taza de vinagre de manzana
1 cdita. de jengibre rallado
Preparación
- Pelar y cortar los mangos, colocarlos en un bol y salpicarlos con la sal gruesa.
- Cubrirlos con agua tibia y dejarlos reposar por toda una noche tapados por un lienzo.
- Al día siguiente escurrirlos y reservar.
- Aparte, mezclar el azúcar y el vinagre; volcar en una sartén grande y calentar a fuego moderado hasta que el azúcar se disuelva.
- Incorporar en ese punto los mangos, el jengibre y seguir cocinando siempre destapado.
- Cuando la preparación rompa el hervor, remover con cuchara de madera, bajar la llama y dejar cocinar en mínimo por 45 minutos más hasta que la mezcla espese.
- Retirar y servir en salsera o vasitos individuales junto con el pavo.
Fiestas de fin de año: consejos útiles para la preparación y traslado de alimentos
Fiestas de fin de año: consejos útiles para la preparación y traslado de alimentos
Recomendaciones sencillas de la cartera sanitaria nacional para evitar problemas de salud relacionados con la ingesta de alimentos.
Las celebraciones por las fiestas de fin de año son ocasiones especiales para el encuentro con familiares y amigos, los que generalmente se producen alrededor de una mesa en la que se comparten alimentos. Por eso, en estas fechas no se debe perder de vista que el incorrecto traslado o manera de conservar los alimentos puede generar la proliferación de bacterias peligrosas para la salud, causantes de las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA).
Es por ello que el Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Juan Manzur, a través de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), brinda a la población una serie de consejos y recomendaciones para prevenir este tipo de afecciones.
Una ETA se produce cuando se consumen alimentos o se bebe agua que contiene contaminantes peligrosos en cantidades suficientes para afectar la salud. Algunos síntomas incluyen diarrea, vómitos o dolores semejantes a los de una gripe, los que pueden comenzar desde unas horas hasta unos días después de ingerir el alimento o agua contaminada.
Habitualmente, para las reuniones de fin de año se suelen preparar grandes cantidades de comida para un número importante de personas, con lo cual se deben tener ciertas precauciones y poner en práctica medidas básicas sobre higiene y manipulación de alimentos en cinco instancias fundamentales:
1. Al realizar las compras:
Desde el momento en que se compran los alimentos, hay que ocuparse de su inocuidad.
• Al elegir el establecimiento donde se realizan las compras, tener en cuenta el orden y limpieza de las instalaciones, la temperatura de las heladeras (menor a 5ºC en el caso de refrigeradores y de -18ºC en freezers) y el orden de las mismas, ya que los equipos sobrecargados no enfrían de manera adecuada.
• En el supermercado, colocar primero en el carrito los productos no alimenticios y los no perecederos, y dejar para el final los perecederos, fríos y congelados, como lácteos, carnes, aves y pescados.
• Chequear los productos al momento de su selección:
- El estado de las latas (no deben estar hinchadas, abolladas u oxidadas, y sus bordes deben encontrarse perfectamente sellados).
- La integridad de los envases de los alimentos: No deben presentar roturas, pérdidas, etc.
- Constatar el estado de los huevos (sin grietas en las cáscaras ni suciedad).
- Chequear que los productos congelados se encuentren completamente congelados.
- La fecha de vencimiento de los productos.
- Que posean rótulo indicando su contenido y origen.
• Separar los alimentos de acuerdo a su tipo. Tener presente que los jugos de algunos productos pueden contaminar a otros (separar las carnes crudas de los productos listos para consumir y las verduras). No poner en la misma bolsa artículos de limpieza con alimentos.
• Minimizar el tiempo que transcurre desde la compra de los alimentos hasta que se los guarda en la heladera. Este lapso nunca debe superar las dos horas.
• Evitar colocar los alimentos en zonas calientes, como por ejemplo cerca del motor del auto o al sol.
• Guardar los alimentos inmediatamente al llegar a la vivienda. Los que requieren frío primero, en la heladera o el freezer.
2. Al guardar y recalentar los alimentos: Temperaturas seguras
Aunque suene redundante, cuando se sirva la mesa durante estas fiestas mantener calientes los alimentos calientes y fríos los alimentos fríos. Las bacterias crecen entre los 5ºC y los 60ºC, por lo tanto la comida debe permanecer el menor tiempo posible a temperatura ambiente.
• No dejar alimentos cocidos y/o perecederos a temperatura ambiente durante más de 2 horas. Mantenerlos refrigerados hasta el momento de servirlos, especialmente los más riesgosos.
• Para asegurarse que la temperatura de conservación sea correcta, verificar que la heladera este a 5ºC o menos, y el freezer a -18ºC.
• Si se trasladan alimentos de un domicilio a otro, asegurarse de que no permanezcan más de 2 horas a temperatura ambiente y que estén tapados.
• Las sobras no deben guardarse en el refrigerador durante más de 3 días y no deben recalentarse más de una vez.
• No descongelar los alimentos a temperatura ambiente, ya que pueden multiplicarse las bacterias. Hacerlo en la heladera, microondas (si se los va a cocinar inmediatamente), o como parte de la cocción.
Recomendaciones sencillas de la cartera sanitaria nacional para evitar problemas de salud relacionados con la ingesta de alimentos.
Las celebraciones por las fiestas de fin de año son ocasiones especiales para el encuentro con familiares y amigos, los que generalmente se producen alrededor de una mesa en la que se comparten alimentos. Por eso, en estas fechas no se debe perder de vista que el incorrecto traslado o manera de conservar los alimentos puede generar la proliferación de bacterias peligrosas para la salud, causantes de las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA).
Es por ello que el Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Juan Manzur, a través de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), brinda a la población una serie de consejos y recomendaciones para prevenir este tipo de afecciones.
Una ETA se produce cuando se consumen alimentos o se bebe agua que contiene contaminantes peligrosos en cantidades suficientes para afectar la salud. Algunos síntomas incluyen diarrea, vómitos o dolores semejantes a los de una gripe, los que pueden comenzar desde unas horas hasta unos días después de ingerir el alimento o agua contaminada.
Habitualmente, para las reuniones de fin de año se suelen preparar grandes cantidades de comida para un número importante de personas, con lo cual se deben tener ciertas precauciones y poner en práctica medidas básicas sobre higiene y manipulación de alimentos en cinco instancias fundamentales:
1. Al realizar las compras:
Desde el momento en que se compran los alimentos, hay que ocuparse de su inocuidad.
• Al elegir el establecimiento donde se realizan las compras, tener en cuenta el orden y limpieza de las instalaciones, la temperatura de las heladeras (menor a 5ºC en el caso de refrigeradores y de -18ºC en freezers) y el orden de las mismas, ya que los equipos sobrecargados no enfrían de manera adecuada.
• En el supermercado, colocar primero en el carrito los productos no alimenticios y los no perecederos, y dejar para el final los perecederos, fríos y congelados, como lácteos, carnes, aves y pescados.
• Chequear los productos al momento de su selección:
- El estado de las latas (no deben estar hinchadas, abolladas u oxidadas, y sus bordes deben encontrarse perfectamente sellados).
- La integridad de los envases de los alimentos: No deben presentar roturas, pérdidas, etc.
- Constatar el estado de los huevos (sin grietas en las cáscaras ni suciedad).
- Chequear que los productos congelados se encuentren completamente congelados.
- La fecha de vencimiento de los productos.
- Que posean rótulo indicando su contenido y origen.
• Separar los alimentos de acuerdo a su tipo. Tener presente que los jugos de algunos productos pueden contaminar a otros (separar las carnes crudas de los productos listos para consumir y las verduras). No poner en la misma bolsa artículos de limpieza con alimentos.
• Minimizar el tiempo que transcurre desde la compra de los alimentos hasta que se los guarda en la heladera. Este lapso nunca debe superar las dos horas.
• Evitar colocar los alimentos en zonas calientes, como por ejemplo cerca del motor del auto o al sol.
• Guardar los alimentos inmediatamente al llegar a la vivienda. Los que requieren frío primero, en la heladera o el freezer.
2. Al guardar y recalentar los alimentos: Temperaturas seguras
Aunque suene redundante, cuando se sirva la mesa durante estas fiestas mantener calientes los alimentos calientes y fríos los alimentos fríos. Las bacterias crecen entre los 5ºC y los 60ºC, por lo tanto la comida debe permanecer el menor tiempo posible a temperatura ambiente.
• No dejar alimentos cocidos y/o perecederos a temperatura ambiente durante más de 2 horas. Mantenerlos refrigerados hasta el momento de servirlos, especialmente los más riesgosos.
• Para asegurarse que la temperatura de conservación sea correcta, verificar que la heladera este a 5ºC o menos, y el freezer a -18ºC.
• Si se trasladan alimentos de un domicilio a otro, asegurarse de que no permanezcan más de 2 horas a temperatura ambiente y que estén tapados.
• Las sobras no deben guardarse en el refrigerador durante más de 3 días y no deben recalentarse más de una vez.
• No descongelar los alimentos a temperatura ambiente, ya que pueden multiplicarse las bacterias. Hacerlo en la heladera, microondas (si se los va a cocinar inmediatamente), o como parte de la cocción.
miércoles
Cuidarse en las fiestas
Fiestas: algo más que comida
Para celebrar, nada como relajarse y disfrutar de la charla y los encuentros amables, sin hacer foco en la mesa. El menú, con tranquilidad e inteligencia, bajo control y sin culpa.
Por Lic. Alicia Crocco
Se aproximan las Fiestas y más que preocuparse, habría que ocuparse para que la balanza no sorprenda el día después.
Si
hace un tiempo se está efectuando un tratamiento nutricional o, tal
vez, cuidándose para no engordar, sería interesante pensar en aquellos
recursos que se pueden adoptar para no ir hacia atrás con el objetivo, y
comer con inteligencia y sin culpa.
Para adelgazar, todo es
cuestión de encontrar el punto justo, lo cual no significa no salirse
jamás del plan alimentario. Alguien con tendencia a aumentar de peso
tiene antes que nada que reconocer ese hecho y aceptar que la planificación
debe existir siempre.
Pero, desde ya, se tiene derecho a
comer sin culpa pensando en la importancia del proceso evolutivo. Si uno
está motivado y se cuida, no va a haber por qué sentirse deprimido
después de las Fiestas. Por el contrario, hará muy bien comprobar que
los cuidados sirvieron y mucho.
Moverse y no estar todo el
tiempo sentado es una buena medida. Y muchas veces será posible salirse
del plan alimentario y disfrutar de otras comidas y postres si se
aprende a elegir lo que se lleva a la boca y se abandona el
sedentarismo.
Por lo tanto, si se va a festejar, es importante
disfrutar de todo lo que implica compartir con gente querida, de poder
establecer una conversación placentera. No hay que obsesionarse contando
calorías todo el tiempo. En lugar de distender, estos pensamientos
conducen a la culpa y, a veces, a la profecía autocumplida.
Porque,
se sabe, la profecía autocumplida sucede cuando alguien piensa
permanentemente en una situación mala y se concreta. Por eso, propongo
que las profecías autocumplidas sean nuestras aliadas.
Habría que
decirse, por ejemplo: “Voy a disfrutar de estas Fiestas, de mis
parientes y amigos, de la comida controlada”. “La balanza seguirá
siendo mi amiga. Voy a permitirme algunos placeres, pero
controladamente, y podré luego disfrutar de un resultado que me aliente a
continuar mi camino, el de los cuidados y la mejora de mi calidad de
vida”.
“Pensaré en el segundo pilar, realizar actividad
física, sumamente importante para los cambios que estoy obteniendo.” No
hay que permitir que los malos pensamientos gobiernen nuestra mente.
Que
el alimento y todo aquello que pueda perturbar la mente y la voluntad
no sean más importantes que la vida personal y el objetivo saludable. La
vida es hermosa y hay que disfrutarla y reconocer todo aquello que es
correcto y nos hace bien, y las trabas, para enfrentarnos con ellas y
seguir mejorando nuestra calidad de vida.
Por eso, en estas Fiestas hay que comer sin culpa, disfrutar de los momentos y de la comida, controladamente.
A modo de guía, vaya esta tabla de calorías, no para contarlas obsesivamente, sino para tener una idea más cabal de lo que nos llevamo a la boca.
A modo de guía, vaya esta tabla de calorías, no para contarlas obsesivamente, sino para tener una idea más cabal de lo que nos llevamo a la boca.
Bebidas: gaseosas light, agua y jugos diet, libremente
Las siguientes opciones van de menor a mayor cantidad de calorías:
1 LATA DE CERVEZA SIN ALCOHOL,70 Calorías
1 VASO DE JEREZ DULCE, 80 Calorías
1 COPA DE SIDRA, 110 Calorías
1 COPA DE CHAMPAGÑE SECO O EXTRABRUT, 130 Calorías
1 COPA DE VERMOUT, 130 Calorías
1 LATA DE CERVEZA RUBIA, 150 Calorías
1 VASO DE VINO BLANCO Y TINTO, 150 Calorías
1 COPA DE CHAMPAÑE DULCE, 180 Calorías
1 LATA DE CERVEZA NEGRA, 200 Calorías
Mesa dulce (de la menor a la mayor cantidad de grasas)
BUDIN CON FRUTAS (100g), 120 calorías, 4,5 g de grasas
TURRON DE YEMAS (20 g), 90 calorías, 4,7 g de grasas
TURRON DE MANÍ duro (20 g), 100 calorías, 5,5 g de grasas
TURRON DE MANÍ BLANDO (20 g), 100 calorías, 6,3 g de grasas
PAN DULCE (100g), 140 calorías, 7 g de grasas
TURRON DE ALMENDRA DURO SIN AZUCAR (20g), 110 calorías, 7,2 g de grasas
MANTECOL (55 g), 270 calorías, 15,4 g de grasas
Frutas secas y desecadas
TURRON DE YEMAS (20 g), 90 calorías, 4,7 g de grasas
TURRON DE MANÍ duro (20 g), 100 calorías, 5,5 g de grasas
TURRON DE MANÍ BLANDO (20 g), 100 calorías, 6,3 g de grasas
PAN DULCE (100g), 140 calorías, 7 g de grasas
TURRON DE ALMENDRA DURO SIN AZUCAR (20g), 110 calorías, 7,2 g de grasas
MANTECOL (55 g), 270 calorías, 15,4 g de grasas
Frutas secas y desecadas
NUEZ DE PECAN (14 U) 100 calorías, 10 g de grasas
AVELLANAS (15 U) 100 calorías, 9,3 g de grasas
CASTAÑAS DE CAJÚ (11 U) 100 calorías, 8,3 g de grasas
NUEZ DE BRASIL (2 U) 110 calorías, 10 g de grasas
NUEZ DE MACADAMIA (6 U) 110 calorías, 11 g de grasas
MANI TOSTADA (25 U) 115 calorías 9,8 g de grasas
MANÍ SALADO (25 U) 115 calorías 9,8 g de grasas
ALMENDRAS (14 UNIDADES) 120 calorías, 11 g de grasas
AVELLANAS (15 U) 100 calorías, 9,3 g de grasas
CASTAÑAS DE CAJÚ (11 U) 100 calorías, 8,3 g de grasas
NUEZ DE BRASIL (2 U) 110 calorías, 10 g de grasas
NUEZ DE MACADAMIA (6 U) 110 calorías, 11 g de grasas
MANI TOSTADA (25 U) 115 calorías 9,8 g de grasas
MANÍ SALADO (25 U) 115 calorías 9,8 g de grasas
ALMENDRAS (14 UNIDADES) 120 calorías, 11 g de grasas
En grupo, variantes
1 rodaja grande de pan dulce, 400 calorías
1 trozo chico de turrón de almendras, 70 calorías
10 mariposas de nuez, 140 calorías
2 orejones de frutas deshidratadas, 50 calorías
1 copa de sidra, 55 calorías
1 trozo chico de turrón de almendras, 70 calorías
10 mariposas de nuez, 140 calorías
2 orejones de frutas deshidratadas, 50 calorías
1 copa de sidra, 55 calorías
Total: 715 calorías
1 rodaja mediana de pan dulce, 320 calorías
1 trozo chico de turrón de almendras, 70 calorías
10 almendras, 60 calorías
10 maníes, 40 calorías
1 copa de sidra, 55 calorías
1 trozo chico de turrón de almendras, 70 calorías
10 almendras, 60 calorías
10 maníes, 40 calorías
1 copa de sidra, 55 calorías
Total: 545 calorías
1 rodaja mediana de pan dulce, 320 calorías
1 rodaja de budín inglés, 80 calorías
15 pasas de uvas, 20 calorías
5 castañas de cajú, 20 calorías
2 copas de sidra Light, 40 calorías
1 rodaja mediana de pan dulce, 320 calorías
1 rodaja de budín inglés, 80 calorías
15 pasas de uvas, 20 calorías
5 castañas de cajú, 20 calorías
2 copas de sidra Light, 40 calorías
Total: 480 calorías
lunes
Ensaladas festivas
Fuente: www.planetajoy
Por Carolina Aguirre
1. La agridulce heavy: hojas tiernas de espinaca, nueces caramelizadas (compran nueces, hacen un caramelo, las bañan y cuando están frías las rompen) y pedacitos de queso azul.
2. Otra con queso azul, muy rica: hojas de rúcula, bastantes peras grilladas (las cocinan a la plancha con un poquito de oliva, unos minutos), queso azul. A veces usamos una vinagreta de mostaza, miel, aceto y oliva. Es la que ven en la foto, aunque casi todo quedó abajo.
3. El revés de la ensalada rusa: remolachas en cubos, choclo desgranado, huevo picado unido con bastante queso blanco y aceto. Un hit, le encanta a los más chicos y es un buen reemplazo de la diabólica rusa que aparece todos los años.
4. Nórdica: papas en cubos, huevos picados, queso finlandia light y mucho eneldo seco. Es una opción a las de papas, más sana y con un twist. Queda fantástica, se los juro.
5. Frutal: cubos de tomate bien colorado y cubos de durazno maduro. Aceite, aceto y sal. Nada más.
6. Árabe: berenjenas asadas, morrones asados, cebollas asadas. Pueden hacerlos a la parrilla o en el horno con oliva. Los enfrían, los pelan (a los tres) y los cortan en tiras. Se sirve con oliva, sal, y si andan calóricos, unas almendras tostadas también.
7. Clásica pero infalible: hojas verdes ricas, tomates secos hidratados en agua, champignones crudos fileteados, croutones (cortan en cubitos un pan francés duro y los hornean bien bajito hasta que estén crocantes), hebras de queso parmesano.
8. La agridulce fresca: rúcula, cubos de melón y cubos de naranja (sin la parte blanca). Esta la tienen que hacer diez minutos antes de sentarse a comer porque el melón tiene que estar fresco, recién cortado. La condimentan con oliva, aceto y sal justo antes de comerla.
9. Liviana y riquísima: hojas verdes, cebolla morada, lonjas de carne asada bien finita, aceto balsámico de frutos rojos, oliva. También la comemos como plato único durante el año.
10. Espectacular: tomatitos cherry con una mitad bañada en caramelo y pasados por sésamo tostado (hacen un caramelo común, los sumergen hasta la mitad, y después los meten en un bowl con sésamo hasta que se pegue).
Por Carolina Aguirre
1. La agridulce heavy: hojas tiernas de espinaca, nueces caramelizadas (compran nueces, hacen un caramelo, las bañan y cuando están frías las rompen) y pedacitos de queso azul.
2. Otra con queso azul, muy rica: hojas de rúcula, bastantes peras grilladas (las cocinan a la plancha con un poquito de oliva, unos minutos), queso azul. A veces usamos una vinagreta de mostaza, miel, aceto y oliva. Es la que ven en la foto, aunque casi todo quedó abajo.
3. El revés de la ensalada rusa: remolachas en cubos, choclo desgranado, huevo picado unido con bastante queso blanco y aceto. Un hit, le encanta a los más chicos y es un buen reemplazo de la diabólica rusa que aparece todos los años.
4. Nórdica: papas en cubos, huevos picados, queso finlandia light y mucho eneldo seco. Es una opción a las de papas, más sana y con un twist. Queda fantástica, se los juro.
5. Frutal: cubos de tomate bien colorado y cubos de durazno maduro. Aceite, aceto y sal. Nada más.
6. Árabe: berenjenas asadas, morrones asados, cebollas asadas. Pueden hacerlos a la parrilla o en el horno con oliva. Los enfrían, los pelan (a los tres) y los cortan en tiras. Se sirve con oliva, sal, y si andan calóricos, unas almendras tostadas también.
7. Clásica pero infalible: hojas verdes ricas, tomates secos hidratados en agua, champignones crudos fileteados, croutones (cortan en cubitos un pan francés duro y los hornean bien bajito hasta que estén crocantes), hebras de queso parmesano.
8. La agridulce fresca: rúcula, cubos de melón y cubos de naranja (sin la parte blanca). Esta la tienen que hacer diez minutos antes de sentarse a comer porque el melón tiene que estar fresco, recién cortado. La condimentan con oliva, aceto y sal justo antes de comerla.
9. Liviana y riquísima: hojas verdes, cebolla morada, lonjas de carne asada bien finita, aceto balsámico de frutos rojos, oliva. También la comemos como plato único durante el año.
10. Espectacular: tomatitos cherry con una mitad bañada en caramelo y pasados por sésamo tostado (hacen un caramelo común, los sumergen hasta la mitad, y después los meten en un bowl con sésamo hasta que se pegue).
Ensalada de palta, salmón ahumado y queso brie
Es una ensalada fresca, sencilla y sofisticada, para hacer en casa en
una de esas noches de calor. No necesitás más que seguir estas
instrucciones y tener en la cocina los siguientes Ingredientes:
1 palta
jugo de ½ limón
100 g de queso brie
1 puñado de hojas de rúcula
100 g de salmón ahumado en fetas
2 rodajas de pan lacteado
sal, pimienta, aceite de oliva, aceto y miel.
jugo de ½ limón
100 g de queso brie
1 puñado de hojas de rúcula
100 g de salmón ahumado en fetas
2 rodajas de pan lacteado
sal, pimienta, aceite de oliva, aceto y miel.
Para preparar la vinagreta, mezclar una cucharada de aceto, media
cucharada de miel, sal, pimienta y, por último, agregar en un chorrito
continuo el aceite de oliva, mientras batís, para obtener una emulsión
homogénea. Reservar.
Pelar la palta, cortarla a la mitad, retirar el hueso y cortar en cubitos. Rociarlos inmediatamente con jugo de limón para evitar que se oxiden y se oscurezcan. Cortar el queso brie en rodajas. Lavar y secar las hojas de rúcula y, en un recipiente, rociarlas con la vinagreta (dejando un poco reservado). Distribuir la rúcula en los platos y agregar encima las fetas de salmón ahumado, el queso y la palta en cubitos. Rociar con un poco más de la vinagreta y acompañar con una rebanada de pan lacteado tostada.
Dato útil: el brie se puede reemplazar por otro queso fresco “con personalidad”, como un camembert, o en otro estilo, un queso de cabra.
Pelar la palta, cortarla a la mitad, retirar el hueso y cortar en cubitos. Rociarlos inmediatamente con jugo de limón para evitar que se oxiden y se oscurezcan. Cortar el queso brie en rodajas. Lavar y secar las hojas de rúcula y, en un recipiente, rociarlas con la vinagreta (dejando un poco reservado). Distribuir la rúcula en los platos y agregar encima las fetas de salmón ahumado, el queso y la palta en cubitos. Rociar con un poco más de la vinagreta y acompañar con una rebanada de pan lacteado tostada.
Dato útil: el brie se puede reemplazar por otro queso fresco “con personalidad”, como un camembert, o en otro estilo, un queso de cabra.
Ensalada tibia con sabor mediterráneo
Es una comida completa, ideal para cuando querés comer algo rico, sano y
contundente. Lo mejor de todo, es que lleva ingredientes que siempre
tenés a mano, en la alacena y en la heladera. Anotá:
1 tomate
1 berenjena pequeña
8 aceitunas
4 fetas de jamón crudo
2 cucharadas de queso crema
8 almendras tostadas y picadas
Aceite de oliva, romero fresco picado, sal y pimienta
Cortar el tomate y la berenjena en rodajas. Picar las aceitunas en forma irregular. En una plancha caliente con una cucharada de aceite de oliva, dorar las berenjenas, rociándolas con otra cucharada de aceite durante la cocción. Condimentar con sal y pimienta.
En una ensaladera, colocar las rodajas de tomate, las aceitunas y las berenjenas calientes, y condimentar con una cucharada de aceite de oliva. Disponer en un plato los vegetales intercalándolos con el jamón. Mezclar el queso crema con las 2 cucharadas restantes del aceite de oliva y condimentar con romero, sal y pimienta. Acompañar la ensalada con el queso y espolvorear con las almendras.
Dato útil: el jamón puede reemplazar por lomito de cerdo o carne fría cortada delgada, que también quedan muy bien. Si sobra jamón, se conserva en el congelador hasta 3 meses, con separadores para congelar entre cada lonja.
1 tomate
1 berenjena pequeña
8 aceitunas
4 fetas de jamón crudo
2 cucharadas de queso crema
8 almendras tostadas y picadas
Aceite de oliva, romero fresco picado, sal y pimienta
Cortar el tomate y la berenjena en rodajas. Picar las aceitunas en forma irregular. En una plancha caliente con una cucharada de aceite de oliva, dorar las berenjenas, rociándolas con otra cucharada de aceite durante la cocción. Condimentar con sal y pimienta.
En una ensaladera, colocar las rodajas de tomate, las aceitunas y las berenjenas calientes, y condimentar con una cucharada de aceite de oliva. Disponer en un plato los vegetales intercalándolos con el jamón. Mezclar el queso crema con las 2 cucharadas restantes del aceite de oliva y condimentar con romero, sal y pimienta. Acompañar la ensalada con el queso y espolvorear con las almendras.
Dato útil: el jamón puede reemplazar por lomito de cerdo o carne fría cortada delgada, que también quedan muy bien. Si sobra jamón, se conserva en el congelador hasta 3 meses, con separadores para congelar entre cada lonja.
Texto: Pía Fendrik, de su libro "Cocinar para uno o para dos".
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